Soy Isa
Colombiana de corazón, con un pedacito de mundo adentro. Recientemente siento que fui creada para curiosear, creer, crear y comunicar. Soy la mujer detrás de Vivir por Dicha — un espacio para volver a ti, sin dejar de vivir la vida real.
He vivido en muchas ciudades. Nueve mudanzas en trece años, incluyendo una temporada en Australia que me cambió la forma de ver las cosas. Cada vez que llegaba a un lugar nuevo tenía que volver a construir — rutinas, relaciones, identidad. Aprender a sentirme en casa adentro, no afuera.
En algún punto del camino, el ritmo me pasó factura. El estrés no fue un episodio — fue una señal. Mi cuerpo me dijo lo que yo no quería escuchar: que llevaba tiempo viviendo muy lejos de mí misma. Cumpliendo, adaptándome, funcionando. Pero no habitando.
"Me enfermé. Y fue lo mejor que me pudo pasar, porque me obligó a parar y a preguntarme qué quería yo de verdad."
Empecé a buscar formas de volver. No a una versión idealizada de mí misma, sino a mi esencia — esa que permanece aunque todo cambie alrededor. Y descubrí que siempre había estado ahí. Solo necesitaba volver a escucharla.
De eso trata Vivir por Dicha. No de construir una vida perfecta, sino de habitar mejor la que ya tienes. Con intención, con calma, con pequeños hábitos que caben en un día normal.
No llegué aquí desde la teoría. Llegué desde mi propia experiencia — y desde ahí también estudié.
Estudié coaching en gestión del estrés porque lo necesitaba entender yo primero.
Estoy en camino con el arte terapia y la escritura para sanar — porque crear es una forma de volver a una misma. Disfruto mucho de aprender, acompañar y enseñar.
Uso y creo en los aceites esenciales — no como fórmula, sino como práctica de presencia y cuidado.
Todo eso está en estas páginas. No como protocolo. Como experiencia compartida.
Lo que guía todo aquí:
- Intención: no se trata de hacer más, sino de elegir mejor.
- Autenticidad: ser tú, sin compararte, también es descanso.
- Equilibrio: no es perfección. Es aprender a moverte con consciencia.
- Gozo: disfrutar lo simple, lo cotidiano, lo que ya está.
- Conexión: volver a ti es el inicio de todo lo demás.
- Presencia de Dios: habita en lo simple, en lo cotidiano, en lo que eres.
Me alegra que estés aquí. Este espacio existe porque creo que todas merecemos vivir con más calma y más dicha — sin esperar a que todo esté en orden para empezar.
Con cariño,
Isa